Hoy decidí tirarme a la aventura.
Nuevamente los mapas que traje impresos desde Chile, me sirvieron.
Si bien, no me atreví a tomar el metro, tranvía ni tren - porque en esta ciudad se entremezclan a cada rato - me dispuse a salir a buscar caminando el Santuario de Schoenstatt en Colonia.
Buen paseo y aunque debía detenerme a mirar de vez en cuando el mapa, logré llegar a la pequeña capillita que hace que uno se sienta en casa, estés donde estés. Aquí o en cualquier otra parte del mundo.
Yo había escuchado que este Santuario tenía una peculiaridad: si bien el mismísimo Padre Kentenich lo fundó, parece que aún no lo terminan...... ¡¡¡LE FALTA EL TECHO!!! ¡¡¡O NO!!!!
Miren:
En realidad, dicen que está construido así por el plan regulador de la zona, ya que no permite construir techos como los que caracterizan al Santuario. JEJEJE.
Que se vé raro, se vé. Pero lo grande de esto es que basta abrir la puerta de acceso y da igual si tiene o no techo, si tiene o no enredaderas, si está pegado a un muro o no. Tú ves a la Mater y sientes que estás en tu Santuario regalón, rezas por toda tu familia y amigos queridos, cierras la puerta, te vas caminando y sonries llena de paz y tranquilidad.
martes, 31 de marzo de 2009
lunes, 30 de marzo de 2009
DESDE COLONIA
PASEO RICO E INOLVIDABLE
Uno de los paseos que debía hacer en la ciudad de Colonia era ir ahí.
Como no era una opción no ir, tenía clarísimo por los mapas que imprimí en Santiago, su ubicación pero ¿Cuándo iría? no sabía, no estaba planificado.
Por eso, tal vez la alegría era doble.
Algunos de mis colegas querían ¡¡¡IRSE A DORMIR!!!! hoy al mediódía .....
Ya sé que hacía frío, que estamos con cambio de horario y que para rematar, ayer hubo cambio de hora en Alemania y que dormimos 60 minutos menos pero esto no justificaba encerrarse a descansar. Yo me acordaba de mi familia y seguro que hubieramos entrado todos, todos, al MUSEO DEL CHOCOLATE.
Impresionante. Bonito. Rico. Con gran aroma. ¡¡Es cierto!!! mostraban los pasos para hacer el chocolate, las máquinas y hacían de verdad. Incluso daban a degustar (era bien poquito lo que daban pero igual bienvenido).
La especialidad de estos dìas: los conejos de Pascua. El más grande que he visto es de 4 kilos. ESPECTACULAR.
De verdad fue un paseo inolvidable a orillas del Rhin.
Uno de los paseos que debía hacer en la ciudad de Colonia era ir ahí.
Como no era una opción no ir, tenía clarísimo por los mapas que imprimí en Santiago, su ubicación pero ¿Cuándo iría? no sabía, no estaba planificado.
Por eso, tal vez la alegría era doble.
Algunos de mis colegas querían ¡¡¡IRSE A DORMIR!!!! hoy al mediódía .....
Ya sé que hacía frío, que estamos con cambio de horario y que para rematar, ayer hubo cambio de hora en Alemania y que dormimos 60 minutos menos pero esto no justificaba encerrarse a descansar. Yo me acordaba de mi familia y seguro que hubieramos entrado todos, todos, al MUSEO DEL CHOCOLATE.
Impresionante. Bonito. Rico. Con gran aroma. ¡¡Es cierto!!! mostraban los pasos para hacer el chocolate, las máquinas y hacían de verdad. Incluso daban a degustar (era bien poquito lo que daban pero igual bienvenido).
La especialidad de estos dìas: los conejos de Pascua. El más grande que he visto es de 4 kilos. ESPECTACULAR.
De verdad fue un paseo inolvidable a orillas del Rhin.
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